Esta caricatura o reflexión, nos demuestra tal y como se considera en la propuesta de Durán(sf) , sobre el aprendizaje cooperativo y las interacciones entre alumnos, la importancia de aprovechar la diversidad existente en los grupos humanos, y a la vez reconocer y superar la resistencia que existe para trabajar en conjunto.
Aunque en este caso la caricatura expone una situación de conflicto entre objetos o herramientas que se recriminan unas a otras sus limitaciones o defectos, la situación no es ajena a los obstáculos que a veces se presentan para trabajar de manera colaborativa en los centros educativos.
Se logra visualizar como al inicio las herramientas se visualizan individualmente, o sólo como un agrupamiento, por lo que el objetivo o meta de construir algo no es posible de concretarse, pero; cuando se comprende y practica la perspectiva del verdadero trabajo en equipo, llega a constituirse un real complemento de las capacidades de cada quien para lograr una meta u objetivo común.
Durán (sf), plantea que el trabajo en equipo es constituido por un proceso en el cual las aportaciones de cada miembro son imprescindibles, habiendo una distribución clara de responsabilidades con una interdependencia de los miembros y de la labor que cada quien desempeña.
La caricatura evidencia en relación con el mundo social como típicamente las personas tienden a una estructura de interacción individualista y competitiva, y como haciendo la analogía con las herramientas cada una buscaba responsabilizar a la otra de lo negativo, en esta comparación la figura del carpintero representaría al rol del docente que presenta la propuesta de un trabajo cooperativo de tal manera que permite a través de su intervención, el desarrollo de las características del aprendizaje cooperativo, así las herramientas en comparación con lo que sucede con un equipo de estudiantes que implementan el trabajo cooperativo logran:
a) Una interdependencia positiva ( todos se aceptan con sus limitaciones y capacidades).
b) La responsabilidad individual (cada quien cumple un rol que nadie puede hacer de igual manera por ellos, y debe efectuarlo en pro del bienestar de todos).
c) La habilidad social para complementarse (las herramientas logran comprender como se necesitan, y a la vez entender como un aparente defecto individual puede ser una gran fortaleza para el grupo), y
d) La autoreflexión (se logra cuando los miembros del equipo se dan cuenta de las fortalezas y habilidades que cada uno tiene para compensar y apoyar el trabajo del otro, tal como se logra con la práctica de las y los estudiantes en el ensayo y uso de estrategias de aprendizaje cooperativo como la enseñanza recíproca o el grupo de investigación).
Considerando esta situación de la carpintería, al inicio, cuando se plantea el trabajo en equipo, se denota como pueden aparecer resistencias, el martillo se queja de la lentitud del tornillo, y la lija por su parte del perfeccionismo del metro, de la misma forma según los ejemplos de Durán (sf), en los salones de clase, hay resistencia cuando por ejemplo Ibraim duda que pueda aprender de su compañera Julia, y sólo espera la retroalimentación de la figura docente (“que sabe más”), pero la práctica de la interacción y el reconocimiento del otro como un igual en la función de aprendizaje, facilita concretar el objetivo o meta común y lograr el beneficio personal y mutuo.
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